Pros y contras de pedir una excedencia

dor es quien debe tomar la decisión de pedir cierto tiempo libre en la empresa. Aunque todos sabemos que los empleados contamos con ciertos derechos y deberes, es cierto que, en muchas ocasiones, estos se encuentran reticentes de ejercer sus derechos por miedo a despidos o a malos tratos por parte de la empresa. Sin embargo, también existen circunstancias que nos obligan o bien a solicitar la baja o una excedencia, y esto es perfectamente válido.

Si te encuentras en una situación en la que estás planteándote solicitar la excedencia laboral voluntaria, pero no tienes claro cuáles son los requisitos o cuáles son las ventajas y desventajas de una excedencia voluntaria, te lo contamos a continuación. No solo eso, sino que muchas personas dudan entre sí es mejor pedir la baja o una excedencia laboral, puesto que ambas son similares, pero cuentan con unas diferencias importantes, las cuales también te explicaremos más adelante.

¿Qué es una excedencia laboral voluntaria?

Lo primero de todo es explicar qué es exactamente la excedencia laboral voluntaria, en qué consiste, cómo se pide y cuáles son los requisitos que nos demanda la empresa para poder solicitarla. Hablamos de un tema bastante sencillo, pero que puede resultar peliagudo en según qué circunstancias. De forma simple, hablamos de que la excelencia laboral voluntaria es una manera de paralizar el contrato de trabajo y, por lo tanto, una suspensión de esta relación laboral entre empleado y empresa.

La excelencia laboral puede establecerse por parte del empleado y puede durar tanto como él lo estime. Es importante tener en cuenta que cuando el empleado lleva a cabo este proceso ya no le prestará servicios a la empresa y, en consecuencia, esta tampoco le otorgará un sueldo. Las experiencias laborales las regula el Estatuto de los Trabajadores en el artículo 49 y aquí establece que para solicitar esta suspensión del contrato no es necesario explicar los motivos para ello. Sin embargo, es cierto que no dar ningún tipo de razón puede causar disputas.

Y es que, al igual que el trabajador está en su derecho de solicitar esta excedencia laboral, la empresa también está en su derecho de rechazarla. Por ello, cabe tener en consideración que la empresa puede negarse a conceder la excedencia laboral voluntaria. Aunque en la mayoría de los casos este proceso suele ser de mutuo acuerdo y tanto el empleado y la empresa se sentarán a pactar esta excelencia pensando en las necesidades de ambos, existen situaciones en las que si, la empresa se ve perjudicada, puede rechazar esta petición..

¿Cuáles son los requisitos para solicitar una excedencia laboral?

Ahora que ya tenemos las bases claras, lo siguiente será comprender qué requisitos se necesitan para pedir la excelencia laboral en una empresa. Lo primero que tenemos que considerar es que este trámite debe de llevarse a cabo por escrito y con cierta antelación para que la empresa conozca esta ausencia del empleado y pueda prepararse para llevar a cabo una contratación sustitutiva y cierre proyectos.

No solo esto, sino que en el escrito que se le entrega al departamento de Recursos Humanos también deberá constar la fecha y la duración de dicha excedencia. Como comentamos, esta excedencia se tendrá que valorar por la empresa y no podrá comenzarse a menos que exista una confirmación expresa. Por ello, la empresa también deberá de responder a esta excedencia laboral por escrito.

Más allá de esto, tenemos que tener en consideración que un empleado solo será capaz de solicitar esta excedencia voluntaria cuando haya superado el año de trabajo en esta empresa. Si se diese el caso de que esta excedencia laboral voluntaria no es la primera, solo puede solicitarse una segunda tras haber pasado cuatro años. Además de todo esto, tenemos que anotar que la excedencia voluntaria tiene que tener una duración de cinco meses como mínimo y de cuatro años como máximo. Pasado este tiempo, el empleado deberá regresar a su puesto de trabajo o dar por finalizada su etapa en la empresa. 

Asimismo, lo último que hay que considerar es que no existe una norma escrita que regule las características de dichas excedencias, tan solo su funcionamiento. Por ello, hablamos de que será la empresa junto al empleado quienes pactarán detenidamente la duración y las características de esta excedencia.

Pros y contras de pedir una excedencia

Ahora bien, una vez que ya conocemos los requisitos para solicitar una excedencia en el trabajo, lo siguiente que tenemos que considerar es los pros y los contras. Tal y como hemos comentado, pese a que realmente a la hora de solicitarla no hay que especificar los motivos por los que se pide a la empresa esta excedencia, sí que tendremos que valorar nosotros por nuestra cuenta. Por ello, antes de tomar una decisión, lo mejor que podemos hacer es sopesar las ventajas y las desventajas de pedir una excedencia en el trabajo.

Esto se debe a que, aunque este tiempo libre pueda aportarnos ciertos beneficios, también tenemos que considerar los problemas que puede acarrear, por lo que te los comentamos todos en este punto:

Ventajas de pedir una excedencia voluntaria

  • Lo primero y lo más obvio es que solicitar una excedencia voluntaria en el trabajo puede ayudarnos a tener más tiempo libre. Muchas personas que optan por este recurso son personas que se han visto muy quemadas tras muchos años trabajando, que necesitan un año sabático o que están pensando centrarse en la familia o en su propio bienestar o salud mental. Por ello, una de las ventajas de esta excedencia es que te ofrece la garantía de tener un tiempo libre sin perder el empleo.
  • Otro de los pros de pedir esta excedencia es que si se diese el caso de, que tras finalizar la excedencia, decidas dejar el trabajo de forma rotunda, existirá cierta facilidad para poder acceder al paro. Cuando optas por renunciar a tu puesto o pides una baja voluntaria, esto se complica, pero con la excelencia es más sencillo.
  • El cómputo acumulado de factor de antigüedad no se verá afectado en absoluto cuando pidas la excedencia voluntaria. Esta sin duda es una de las mayores ventajas y, por lo tanto, durante este periodo de tiempo podremos tener esta tranquilidad.
  • La preferencia a la hora de regresar a la empresa sin duda es otro de los factores más determinantes para solicitar la excedencia voluntaria. Cuando pedimos este recurso estamos, en cierta manera, dejando el trabajo, pero siempre con una pequeña garantía de que en el caso de que queramos regresar tendremos preferencia antes que otros empleados que no hayan trabajado para la empresa.
  • La última ventaja qué podemos destacar a la hora de pedir una excedencia es que existe una prórroga y que, por lo tanto, el límite de cinco años nos ofrece margen suficiente para tener tiempo libre con el que recargar pilas, enfocarnos en otros proyectos y después regresar al trabajo. Hay que tener en cuenta que la empresa no está en la obligación de aceptar dicha prórroga, pero es un detalle a tener en cuenta. 

Desventajas de pedir una excedencia en el trabajo

  • La principal desventaja y la que suele ser la que tuerce la balanza para que muchas personas no quieran pedir una excedencia en el trabajo es el hecho de que durante todo este periodo de excedencia voluntaria no podrás cobrar el paro. Esto se debe a que, técnicamente, el trabajador no se encuentra en una situación legal de desempleo, de modo que esta prestación no estará disponible. Sin embargo, sí que existe la opción de tener otro trabajo con el que obtener ingresos siempre y cuando no sea una empresa de la competencia, puesto que en ese caso estaremos incurriendo en un tema de competencia desleal.
  • Otro de los peores aspectos de solicitar esta excedencia voluntaria en el trabajo es que no tienes un salario. Como bien sabes, en el momento en el que solicitas este recurso, dejas de trabajar para la empresa y, por lo tanto, no cobras ningún sueldo. Esto es diferente, por ejemplo, de lo que sucede durante una baja médica. Aunque como ya hemos mencionado, es posible encontrar otro empleo, por lo que puedes conseguir un salario siempre y cuando provenga de otra empresa.
  • Aunque hemos mencionado en el punto anterior que es posible realizar una prórroga de esta excedencia voluntaria en el trabajo, lo cierto es que no existe una garantía real. Como hemos dicho antes, el Estatuto de los Trabajadores regula este proceso, pero hasta cierta medida y, por lo tanto, aceptar o no será siempre decisión de la empresa.
  • La última desventaja de llevar a cabo esta excelencia voluntaria es el hecho de que aunque como hemos dicho existe una preferencia a la hora de incorporarnos a la empresa, esto tampoco es seguro. Cuando pausamos esta actividad laboral con la empresa en buenos términos, se nos ofrece esta preferencia de que si queremos regresar se tendrá en cuenta nuestro perfil siempre y cuando exista una vacante abierta que sea compatible con el nuestro. No obstante, en ningún momento es esto cien por cien seguro y, por lo tanto, puede ser que llegado el momento la empresa decida optar por otros trabajadores.

¿Se puede retratar un trabajador de una excedencia voluntaria?

Teniendo en cuenta todos los pros y los contras que acabamos de mencionar, siempre existe la opción de que, aunque de primeras veamos esta opción como una favorable, terminemos por darnos cuenta de que esta excelencia voluntaria no ha sido la mejor idea. Una de las preguntas más habituales que se realizan muchos trabajadores que están planteándose esta opción es la de si es posible retractarse de la decisión de esta excedencia voluntaria. 

Es importante tener en cuenta que, como hemos mencionado, siempre y cuando este proceso se lleve a cabo en buenos términos con la empresa, sí que existe la opción de cancelar una excedencia. Aun así, tenemos que tener en consideración que esto solo podrá suceder siempre y cuando el trabajador no haya comenzado a disfrutarla todavía y también solo cuando no pueda perjudicar a la empresa o a otros trabajadores.

¿Es mejor pedir una excedencia voluntaria o la baja voluntaria?

En el caso de que todavía tengamos dudas sobre si vale la pena pedir una excedencia voluntaria o no, lo cierto es que siempre tenemos la opción de pedir la baja voluntaria en su lugar. Lo primero que tenemos que saber es que existe una diferencia entre ambas. 

Mientras que, por un lado, la baja voluntaria sí que supone una extinción del contrato laboral con la empresa, de forma definitiva esta excedencia voluntaria simplemente la suspende durante cierto tiempo.

Lo que hay que considerar es todas las ventajas y desventajas que hemos mencionado anteriormente, puesto que aunque con esta excedencia voluntaria tenemos la opción de reincorporarnos con cierta preferencia al trabajo y mientras tanto podemos gozar de un tiempo libre, la baja laboral nos desvincula por completo de la empresa.

Sabemos que con esta excedencia no tendremos sueldo mientras tanto. Aun así, por el contrario, con la baja voluntaria tendremos el problema de que podremos encontrar otro trabajo, pero no tendremos acceso al paro, de modo que cada una de estas asociaciones tiene sus desventajas.

Para ello, resulta muy relevante determinar cuál va a ser la duración de la excedencia voluntaria para saber si nos conviene más directamente terminar este contrato y buscar una empresa distinta donde trabajar. Si hablamos de una excedencia voluntaria que dura por ejemplo dos o tres años, a lo mejor no resulta más conveniente solicitar la baja voluntaria.

También tenemos que considerar los motivos por los que estamos felicitando esta excedencia voluntaria. En el caso de que sea por un mal ambiente en la empresa también resultará muchísimo más conveniente simplemente pedir la baja voluntaria y empezar una nueva vida en otra empresa. Por el contrario, si se debe a motivos personales, pero estamos contentos con el trato de la empresa y con los compañeros, entonces sin duda la excelencia voluntaria puede ayudarnos a encontrarnos a nosotros mismo, a recuperarnos de una mala racha o a tomarnos un descanso antes de regresar a nuestro puesto de trabajo habitual.

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