¿Qué no debe hacer un auxiliar de ayuda a domicilio?

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La figura del auxiliar de ayuda a domicilio está creciendo en importancia a medida que se incrementa el número de personas de edad avanzada que desean seguir viviendo de forma independiente en su domicilio, pero necesitan alguien que les preste apoyo en sus necesidades del día a día. 

La labor del auxiliar consiste en mejorar y mantener la autonomía de la persona que tiene bajo sus cuidados. Ahora bien, a la hora de desarrollar su trabajo, hay que tener en cuenta qué pueden hacer estos profesionales y qué no.

¿Qué es un auxiliar de ayuda a domicilio?

Se trata de un profesional que ofrece servicios polivalentes e integrales dirigidos al cuidado de personas mayores, dependientes, o enfermas, que necesitan de una especial supervisión. El auxiliar apoya a la persona a la que cuida y se encarga de hacer tareas que esta ya no puede hacer por sí misma, y de brindarle apoyo en aquellas que la persona bajo cuidados sí puede realizar, pero para las que necesita un poco de ayuda.

Las labores que desarrollan estos profesionales podríamos dividirlas en tres áreas:

  • Servicios de atención personal: levantar y acostar al paciente, hacer pequeñas curas, arreglo y aseo personal, alimentación, fomento de buenos hábitos, etc.
  • Servicios domésticos: apoyo en las tareas de cuidado de la vivienda, organización de la ropa, realización de la compra…
  • Servicios sociales: dar apoyo y acompañamiento, realizar actividades de ocio en el domicilio, acompañamiento fuera del hogar, realización de trámites administrativos, etc.

Las labores más importantes del auxiliar de ayuda a domicilio

Por su especial relevancia, y a fin de entender mejor este perfil profesional, vamos a analizar algunas de las tareas que SÍ realizan los auxiliares de ayuda domiciliaria.

Cuidado personal

Para las personas mayores, dependientes o enfermas, atender a su higiene y cuidado personal puede volverse especialmente complicado. Incluso aquellos que todavía tienen movilidad suficiente como para ducharse, pueden encontrarse con algunos problemas a la hora de hacer actividades como afeitarse o peinarse.

El auxiliar se encarga de todo lo relacionado con el cuidado personal de la persona a su cargo, para que esta esté en unas condiciones de higiene e imagen personal adecuadas. Porque sentirse y verse bien es esencial para mejorar el estado de ánimo.

Para poder desarrollar su trabajo, el profesional debe tener conocimientos sobre cómo mover al paciente para no causarle daño ni poner su seguridad en riesgo. De ahí la importancia de la formación específica.

Auxilio en la administración de medicamentos

Luego veremos que la administración de medicamentos no es una tarea asignada a los auxiliares de ayuda a domicilio, porque estos no reciben una formación sanitaria y no pueden asumir competencias que pertenecen al personal sanitario.

Lo que sí puede hacer el auxiliar es prestar apoyo en la toma de medicación de la persona que tiene bajo su cuidado. Por ejemplo, yendo a la farmacia a recoger los medicamentos, preparando la medicación en pastilleros, o recordando a su paciente la necesidad de tomar una pastilla u otra.

Alimentación

Se discute sobre si el auxiliar debería o no manipular alimentos en crudo para suministrarlos a otra persona una vez cocinados, ya que para esto sería necesario contar con un título de manipulador de alimentos.

En cualquier caso, el auxiliar puede encargarse de dar de comer a su paciente si este lo necesita. Y es recomendable que tenga conocimientos sobre nutrición y dietética para que pueda elaborar un menú saludable y adaptado a las necesidades nutricionales específicas de la persona a la que presta su colaboración. Por eso, el profesional debe estar al tanto de cualquier restricción dietética, alergia o intolerancia que pueda tener el paciente.

Tareas domésticas básicas

El auxiliar de ayuda a domicilio suele encargarse de realizar tareas domésticas básicas en el hogar de la persona a la que cuida. Esto incluye hacer la colada, planchar y ordenar la ropa, limpiar el polvo, asear los baños y, en definitiva, mantener la casa en unas condiciones óptimas de higiene y limpieza. No obstante, este tipo de tareas son accesorias, en ningún caso deben constituir la labor principal de estos profesionales.

¿Qué no debería hacer un auxiliar de ayuda a domicilio?

Administración de medicamentos

Como decíamos antes, existe un debate en torno a este tema. El auxiliar puede ayudar a su paciente en la toma de medicamentos, para asegurarse de que toma la medicación correctamente, pero en ningún caso puede ser el encargado de administrarla.

La administración de medicamentos es responsabilidad de médicos y enfermeros, y no se puede hacer recaer la misma sobre un auxiliar de ayuda domiciliaria. De esta forma, si el paciente tiene que ponerse unas inyecciones, alguien del personal de enfermería de su centro de salud debería desplazarse a su domicilio para administrar esta medicación.

Realizar procedimientos médicos o dar consejos médicos

Un profesional de este tipo está habilitado para hacer pequeñas curas, y conoce los procedimientos básicos de primeros auxilios, pero no debe ir más allá de esto. 

No puede realizar procedimientos médicos de cierta complejidad como poner una inyección u otra acción de tipo invasivo. Tampoco puede aconsejar al paciente sobre su salud, aunque sí puede alentarle a buscar ayuda profesional, e incluso acompañarle al médico.

Manipulación de alimentos crudos

La manipulación de alimentos en crudo es una labor que entraña riesgo de intoxicación si no se realiza correctamente. En principio, un auxiliar de ayuda a domicilio no debería cocinar alimentos crudos como carnes, pescados o huevos, porque las bacterias que hay en ellos podrían causar problemas al paciente.

A priori, solo podría trabajar con alimentos que estén previamente cocidos o elaborados. Por ejemplo, calentar la comida que el propio paciente u otro de sus familiares hayan cocinado en otro momento. Sin embargo, en muchos casos el auxiliar acaba elaborando platos totalmente desde cero para cumplir con su misión de dar una alimentación nutritiva y suficiente a la persona que tiene bajo su cuidado.

Tareas de limpieza peligrosas

El auxiliar puede asumir las tareas de limpieza básicas como higienizar un cuarto de baño o limpiar la cocina después de la hora de la comida, pero no debe asumir tareas de limpieza más complejas o peligrosas, como limpiar las ventanas o hacer una limpieza a fondo de los armarios que implique subir y bajar de una escalera para llegar a las zonas más altas.

Para una persona que vive sola y tiene dificultades para valerse por sí misma, el auxiliar de ayuda a domicilio es mucho más que un cuidador, es la persona que le ayuda en todas las áreas de su vida y, por eso, es normal que el vínculo que surge entre cuidador y paciente sea muy fuerte.

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