Motivos para denegar excedencia voluntaria

Como todo el mundo sabe, los trabajadores tienen tanto derechos como deberes. En algunas ocasiones, los empleados pueden verse en la obligación de necesitar pedir una baja, una excedencia o algunos días libres por motivos varios. En función de estas razones, la empresa puede acceder o negarse. Sin embargo, cada situación es un mundo y por eso muchas personas tienen dudas respecto cuándo o cómo pueden ejercer estos derechos.

A continuación, queremos hablarte sobre las excedencias voluntarias en el trabajo, las cuales están reguladas por el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores. Debido a que no todo el mundo conoce lo que dice este estatuto ni tampoco tiene demasiado claro cuándo se puede pedir una excedencia voluntaria o si puede denegarse una excedencia voluntaria en el trabajo, te traemos toda esta información para que utilices este artículo a modo de guía. 

¿Qué es una excedencia voluntaria?

Con su propio nombre indica, una excedencia voluntaria es una solicitud voluntaria que ejerce el empleado y mediante la cual suspende o paraliza su contrato de forma temporal. Este recurso se diferencia principalmente de la baja voluntaria, puesto que en este caso se interrumpe su trabajo durante cierto periodo de tiempo, pero no implica necesariamente que con ello termine el contrato laboral.

Como hemos dicho, esta se solicita de forma voluntaria por el empleado y no se debe justificar el motivo del cese de esta actividad laboral. Existen otro tipo de excedencias como la excelencia forzosa o las excedencias por cuidado de familiares o de hijos en las cuales los motivos son obvios y de fuerza mayor. Sin embargo, en este caso no es obligatorio especificarlos.

De esta forma, cuando un empleado solicita la excedencia voluntaria, hablamos de que esto tendrá distintas consecuencias: ni el trabajador deberá acudir a su puesto de trabajo ni el empleador le abonará un salario. Esto deriva directamente en el hecho de que no se cotiza a la Seguridad Social ni tampoco se computa esta antigüedad durante el tiempo que durante la excedencia. Aunque la excedencia voluntaria le proporciona al trabajador una reincorporación preferente, no le garantiza ni reserva dicho puesto de trabajo. 

¿Cómo pedir una excedencia voluntaria en el trabajo?

La excedencia voluntaria es un recurso que está a disposición de todos los trabajadores y que se considera un derecho, como ya hemos comentado. Este puede utilizarse como una herramienta muy atractiva para algunas personas que necesitan tomarse cierto tiempo libre por motivos personales, de salud o incluso laborales, sin tener que renunciar a su trabajo. Aun así, hablamos de una solicitud y, por lo tanto, esto significa que la empresa debe aprobarla o denegarla para que pueda llevarse a cabo 

La manera habitual de llevar a cabo este procedimiento es la de solicitar la excedencia voluntaria por escrito y con cierto tiempo de antelación para que la empresa pueda prepararse para la ausencia de uno de sus empleados. Como hemos comentado, no es obligatorio especificar estos motivos, aunque en muchas ocasiones hacerlo puede ayudar a que la empresa acepte la excedencia. Asimismo, deberá indicarse de forma clara la fecha de inicio y de finalización de esta excedencia.

Cabe entender que cuando se lleva a cabo este hecho de excedencia voluntaria, el trabajador se ve en la obligación de respetar en todo momento la buena fe contractual. Esto significa que, en el caso de que se ponga a trabajar para otra empresa de la competencia, incurriría en un delito de competencia desleal.

Así pues, si quieres saber cómo pedir una excedencia voluntaria en el trabajo, es importante que tengas en cuenta los requisitos para una excedencia voluntaria que son los siguientes: contar con un año de antigüedad en la empresa como mínimo, no haber solicitado ninguna otra excedencia durante los últimos cuatro años y que esta solicitud esté permitida por el convenio colectivo por el que se rige la empresa.

¿Pueden negarme una excedencia voluntaria?

Ahora bien, es importante tener en cuenta también que, aunque es posible solicitar una excedencia voluntaria en cualquier momento, la empresa también tiene el derecho de aceptarla o negarse. Por lo tanto, la empresa sí puede negarse a conceder una excedencia voluntaria a uno de sus trabajadores si cree que esto la perjudica, si no está de acuerdo con dicha excedencia o si el trabajador incumple con ella alguna de sus obligaciones.

De esta forma, aunque hablamos de un proceso que generalmente es pacífico, en el supuesto de que suceda un desacuerdo entre el empleado y el empleador, podemos hablar de que tanto la empresa como el trabajador puede ejercer ciertos derechos en relación con la excedencia voluntaria. Por este motivo, tanto la empresa tiene derecho a llevar a cabo su actividad empresarial sin que ningún trabajador la perjudique, como el trabajador está en su derecho de contar con esta excedencia voluntaria.

Siempre y cuando el empleado cumpla con los requisitos y los plazos para presentar una excedencia voluntaria y lo haga conforme a lo que establece el estatuto de trabajadores, la ley y el convenio colectivo de la empresa, la institución deberá considerar esta propuesta. Aun así, en el caso de que el empleado haya realizado el proceso de solicitud de la excedencia voluntaria tal y como se estipula, la empresa todavía puede negarse y rechazar dicha propuesta. Si te preguntas cuáles son los motivos para denegar una excedencia voluntaria por parte de la empresa, te explicamos todo esto más un detalle a continuación.

Motivos para denegar una excedencia voluntaria

Nos adentramos en una de las cuestiones más peliagudas de todo este proceso, puesto que tenemos que entender que, pese a que un empleado desee solicitar esta excedencia voluntaria por distintos motivos personales, prescindir de este trabajador puede suponer un golpe para la empresa. Dependiendo del volumen de la empresa, en algunos casos la excedencia de un trabajador puede llevar a la bancarrota de la empresa, sobre todo si hablamos de las más pequeñas.

No solo esto, sino que también puede resultar que la empresa se encuentre ante la imposibilidad de sustituir a este trabajador en su puesto de trabajo por motivos de especialización, por falta de recursos o por cualquier otro motivo. Esto podría resultar en un rechazo de la excedencia voluntaria, ya que a ojos de la empresa este trabajador resulta imprescindible para su correcto funcionamiento.

Es por este motivo que el trabajador debe de solicitar esta excedencia voluntaria siempre con cierta antelación. En el momento en el que la empresa recibe este documento escrito será su momento de analizar cuál es su situación y tomar una decisión en consecuencia. Si hablamos de que la empresa ya se encuentra en un momento difícil en el ámbito financiero, quizás prescindir de este trabajador pueda resultar en un problema. Asimismo, si el trabajador es un elemento esencial en un proyecto que está llevándose a cabo, este periodo de excedencia puede ser denegado, ya que hará falta para terminarlo.

Todo esto también viene atado al hecho de que en muchísimos casos la empresa puede no contar con los recursos necesarios para llevar a cabo otra contratación. Un sustituto temporal puede determinar por resultar contraproducente, puesto que el proceso de selección y de contratación obliga a la empresa a invertir tiempo y recursos. No solo eso, sino que además conlleva un retraso de distintos proyectos de entregas a clientes y de otras cuestiones derivadas, por lo que esto también puede ser una razón de peso suficiente como para negarle esta excedencia voluntaria a un empleado.

Con todo esto, podemos determinar que, tal y como nos cuenta la legislación laboral en estos casos, la empresa puede rechazar la excedencia voluntaria por distintos motivos asociados al propio interés de la empresa. Sin embargo, también pueden ocurrir casos en los que el trabajador no cuente con los requerimientos necesarios que establece la ley y, por lo tanto, la empresa se vea en la obligación de denegar este proceso. Por ejemplo, hablamos de un caso en el que el trabajador exceda el límite de excedencias permitidas o en el caso de que este trabajador haya tenido contratos temporales o haya sido fijo discontinuo.

En definitiva, los motivos para que una empresa deniegue la excedencia voluntaria pueden ser muy variados. Hay que entender que la empresa generalmente mirará por sí misma antes que por los trabajadores y, por lo tanto, si la falta de uno de ellos va a terminar perjudicándola, es muy posible que se niegue a aceptar esta excedencia. 

¿Cuáles son los derechos del trabajador al denegarle la excedencia voluntaria?

Como llevamos mencionando a lo largo de todo el artículo, tanto la empresa como los trabajadores tienen sus derechos y obligaciones. En el supuesto de que un trabajador haya solicitado una excedencia a su empresa, pero esta se la haya rechazado, el trabajador tiene ciertos derechos relacionados con esta situación indeseada.

Lo primero a lo que podemos apelar es al hecho de que cuando esta excedencia voluntaria se rechace por parte de la empresa, el trabajador siempre contará con el derecho de recibir una justificación por escrito por parte de la entidad empleadora. Aquí se especificarán detalladamente los motivos que han llevado a la empresa a rechazar esta excedencia. 

Como ya hemos comentado, estos pueden variar en función a la situación de cada una de las empresas, pero siempre deben de ser relevantes, congruentes y realistas. Una empresa nunca puede rechazar una excedencia voluntaria sin un motivo de peso, puesto que en ese caso el trabajador podrá acudir a la ley.

En consecuencia directa de esto, el trabajador tiene el derecho a interponer un recurso legal si piensa que esta denegación de la excedencia por parte de la empresa no cuenta con una justificación válida. Así pues, podrá presentarse ante ciertas autoridades laborales que le ayudarán a evaluar esta denegación y si se ajusta a los estándares o no.

Así pues, este proceso puede terminar con el trabajador recibiendo una indemnización, si hablamos de que la empresa está denegando esta excedencia voluntaria de forma ilegal. Podemos encontrarnos ante un caso de daños y perjuicios, en el cual toda esta situación termine en los juzgados, donde el trabajador reclame una compensación económica por parte de la empresa. 

¿Se puede recuperar el trabajo tras una excedencia voluntaria denegada?

Con todo esto, podemos plantearnos otra duda, y es la de si es posible recuperar el puesto de trabajo después de que la empresa te rechace la excelencia voluntaria. Para contestar, tendremos que evaluar cada caso detalladamente. 

Si, por ejemplo, nos encontramos ante una excedencia voluntaria que ha sido denegada por motivos justificados, el trabajador recuperará su puesto de trabajo de manera inmediata. Así pues, el trabajador estará en la obligación de volver a su puesto y la empresa tiene la obligación de restaurarle su puesto y su salario, al igual que antes de la excelencia.

Si nos encontramos ante un caso algo más complejo, donde el trabajador no estaba de acuerdo con la delegación de la excedencia voluntaria y la situación ha terminado en un despido, entonces sin duda deberemos de acudir a los juzgados. En este caso, el trabajador podrá solicitar por esta vía judicial su reincorporación laboral. Aquí serán los juzgados quienes, tras la investigación pertinente de lo que ha sucedido, deberán determinar un veredicto. Si opinan que el trabajador ha sido maltratado por la empresa, se ordenará que este recupere su puesto de trabajo y además se le exigirá a la empresa una indemnización por daños y perjuicios.

Este proceso también se repetirá en los casos en los que el trabajador haya visto denegada su excedencia voluntaria por motivos injustificados y quiera apelar o también en las situaciones en las que el trabajador se haya visto despedido sin motivos y quiera llevar a juicio a la empresa por despido improcedente. 

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